La belleza de los huesos: Kostnice Sedlec



Estábamos de visita en Kutna Hora y nos topamos con el osario de Sedlec, que resulta ser el más antiguo y grande de la República Checa. La capilla formaba parte de un monasterio de la orden cisteriana. La zona tuvo una gran fama al considerarse tierra santa y muchos nobles checos e incluso polacos y belgas quisieron ser enterrados en su cementerio. Las pestes que asolaron la ciudad a mediados de siglo XIV (en el año 1318 fueron sepultadas ahí más de 30.000 personas) y las guerras husitas que ya en el siglo XV acabaron con la vida de más de 500 cistercienses, obligan a buscar una manera de hacer espacio en el cementerio. En el 1511 un monje medio ciego construye las seis pirámides principales. No será hasta el 1870 que la familia Schwarzenberg encarga a František Rint, un tallista de madera, la decoración con los huesos.

El resultado es tan macabro como bello. Cuando entramos ahí más que escalofríos sentimos que la muerte es algo natural y que a todos nos iguala, que somos un monton de huesos al final. Una curiosidad que he leido es que la calavera con los dos huesos cruzados antes de simbolizar la muerte (o los piratas) era el alma a lo que se refería. 

Comentarios

  1. Estimados lectores silenciosos, me haría ilusión recibir comentarios vuestros. Sólo hay que registrarse. Un abrazo, ¡os echo de menos!

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